Tristeza, impotencia y preocupación son las sensaciones que vive la comunidad educativa del BOP 86, ubicado en el barrio Fátima de la ciudad de Posadas, tras sufrir un nuevo episodio de robo en las últimas horas. Los delincuentes se llevaron parte de los cables que alimenta de energía eléctrica a la institución. Es el séptimo robo que sufren en cuatro meses.
“Ya no sabemos qué hacer, estamos desprotegidos”, lamentó Gabriela Vallejos, la directora del establecimiento educativo.
