Se realiza la juntada therian en la Plaza 9 de Julio de Posadas y, pese a las altas temperaturas, una importante cantidad de personas, en su mayoría adolescentes, se congrega en el emblemático espacio céntrico para compartir la convocatoria que días atrás se volvió viral en redes sociales. La reunión transcurre con grupos que conversan y se conocen, aprovechando el lugar como punto de encuentro.
El calor intenso no impide que los participantes se acerquen a la plaza, muchos de ellos movidos por la curiosidad y otros por el interés de encontrarse con personas que comparten esta identidad. Sin embargo, a diferencia de lo que algunos imaginaban, se observan pocos atuendos o elementos vinculados a los animales con los cuales se identifican quienes forman parte del movimiento.

Días pasados, El Territorio entrevistó a uno de los organizadores, un joven posadeño que se identifica como therian y que prefirió mantener el anonimato. En aquella oportunidad explicó que se trata de un movimiento que no tiene fines políticos y que está ligado a una conexión personal y emocional con algún animal, algo que forma parte de la identidad individual de quienes se reconocen dentro de este grupo.
Según había detallado, los therians no viven disfrazados ni actúan como animales de manera permanente, sino que expresan esa parte de su identidad en momentos puntuales y en espacios de confianza. También señaló que la visibilidad en redes sociales hizo que más personas se animen a compartir lo que sienten, lo que generó tanto curiosidad como incomprensión.

En ese sentido, la juntada en la plaza se presenta como una oportunidad para generar un espacio seguro y de respeto, donde quienes se identifican como therians pueden conocerse y sentirse acompañados. Aunque el encuentro mantiene un perfil discreto en lo visual, el principal objetivo se cumple en el intercambio y en la posibilidad de construir comunidad en medio de una tarde marcada por el intenso calor.
