Con el ciclo lectivo 2026 a punto de arrancar el próximo lunes 2 de marzo, las familias misioneras tienen una oportunidad clave para proteger a sus hijos mediante la actualización de vacunas. Celia Laban, expresidenta de la Sociedad de Pediatría de Misiones y profesional del Hospital de Pediatría Fernando Barreyro, lanzó un llamado urgente: “esto es un llamado a las familias, todas las familias misioneras que busquen de alguna manera proteger un poco más a sus hijos y esta es una muy buena oportunidad con el comienzo de clases a completar los calendarios de vacunación”.
Laban detalló las dosis esenciales para niños en edad escolar, que se aplican en dos momentos clave: a los 5 años y a los 11 años. “Las vacunas que están en el calendario son eficaces, o sea, protegen las enfermedades que buscamos que se protejan, son seguras y son gratuitas, así que es una oportunidad preciosa, excelente para que todas las familias protejan a sus chicos a través de las vacunas”, enfatizó.
Vacunas obligatorias a los 5 años
Para los chicos que ingresan o están en primaria, se recomiendan tres dosis fundamentales:
Triple viral (sarampión, paperas y rubéola): “sabemos que justamente hay riesgo y alerta de sarampión en el país porque hubo casos, entonces es importante que protejamos a los chicos que están en edad de vacunarse y de esa manera somos solidarios con los bebés que no pueden vacunarse porque esta vacuna se hace recién a partir del año”.
Triple bacteriana (difteria, tétanos y tos convulsa).
Poliomielitis.
Estas inyecciones gratuitas cubren amenazas reales y fomentan la inmunidad colectiva.
Vacunas clave a los 11 años
En Misiones, los preadolescentes requieren cuatro vacunas específicas, adaptadas al contexto regional:
HPV (contra el virus del papiloma humano): “que es el que predispone al cáncer de cuello uterino, por eso es tan importante”.
Triple celular (difteria, tétanos y tos convulsa).
Meningococo (contra meningitis y sepsis).
Refuerzo antamarílico: “los chicos de 11 tienen que hacerse un refuerzo” de la dosis recibida al año.
“Todas estas son vacunas que se tienen que completar y que es la mejor forma que tenemos las familias de proteger a nuestros chicos”, insistió Laban.
Lo mejor de todo: la flexibilidad. “Las vacunas se pueden actualizar en el momento en que las familias van al vacunatorio, en cualquier momento. Lo ideal es que se hagan a la edad que corresponde, pero si no se las hicieron en su momento, pueden concurrir a los vacunatorios que esas vacunas están disponibles justamente para que los chicos estén cubiertos”. El objetivo es claro: “proteger a nuestros chicos, así que vacunas siempre va a haber disponibles para que las reciban”.
