Eldorado marchó este miércoles con bronca y con dolor. Entre las voces que se alzaron en la plazoleta del barrio Avanti, dos mujeres resumieron con pocas palabras lo que siente una ciudad entera: una activista que acompaña a la familia de Dulce hace días y una nena de 14 años que salió a marchar porque ella tampoco se siente segura en la calle.
«Nos están matando»
Victoria Rojas llegó a la marcha como activista del colectivo LGBT y como parte del entorno que acompaña a la familia de Dulce María Candia en el pedido de justicia. Para ella, lo que pasó en Eldorado no es un caso aislado: es la expresión más brutal de una violencia que no para.
