Se cumple hoy una semana del accidente que lastimó gravemente el cuerpo de Huguito Gohlke en Campo Grande y que lo tiene desde ese lamentable martes 10 de febrero en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Pediátrico Fernando Barreyro con más del 60% de su cuerpito quemado.
Aunque sigue grave y con riesgo de vida, el pequeño de 1 año y 9 meses presenta pequeños pero significativos avances. Por un lado, su piel aceptó los amnios que se le colocaron sobre la piel, esto es una membrana semitransparente que hace de piel transitoria y ayuda en el tratamiento de niños con piel quemada, disminuyendo el tiempo de internación. La poseen las mujeres gestantes y se la extrae al momento de la cesárea programada y con el embarazo con seguimiento.
“Ayer cuando salió al quirófano el cirujano nos dijo que ya no hay más nada por sacar, ya no tiene más tejido muerto y ahora lo único que queda es que empiece a regenerar”, contaron a El Territorio sus papás Belén Cuba Jara y Hugo Omar Gohlke que no se alejan del nosocomio en ningún momento.
“Ahora le quieren alargar la entrada al quirófano, porque estaba entrando al quirófano cada 48 horas y ahora quieren ver si el viernes le vuelven a ingresar”, contaron. Lamentablemente ahora tiene comprometido ambos pulmones y contrajo una bacteria intrahospitalaria, los médicos tomaron muestras de piel para conocer si la bacteria también está afectando el tejido. No obstante, Huguito ya no presenta fiebre y está estable.
“Es difícil para una madre ver a su bebé así, entrar a verle y que esté con esas cosas, todo entubado. Él era un niño sano, jugaba todos los días, hacía sus travesuras como todo bebé. Verla así me cuesta muchísimo, la verdad tengo una angustia que no tiene explicación”, expresó Belén, conmovida.
Ambos permanecen y duermen junto a otras familias en la sala de espera de la terapia intensiva del hospital. A diario pueden entrar a verlo por unos minutos al mediodía y a la tardecita, tratan de estar fuertes para él y además de la paciencia que los médicos les piden tener, se aferran a la fe y a la oración. Alma, la hija de 3 años de la pareja se encuentra al cuidado de una familia amiga de Campo Grande.
En ese contexto de tristeza y desesperación, Hugo y Belén se sorprenden de la solidaridad de las personas, que desde Posadas y desde otras localidades les hacen llegar mensajes de apoyo, ropa, alimento, que al mismo tiempo comparten con las otras familias que están en su misma situación. Del hospital también reciben contención: la posibilidad de ducharse así como todas las comidas del día; mañana tendrán el apoyo de una psicóloga.
