San Pedro atraviesa un panorama económico-productivo marcado por la crisis de la yerba mate, el motor principal del municipio,. Pese a ello, comerciantes y pequeños empresarios de San Pedro muestran resistencia. En este sentido, los locales no cierran definitivamente, se reacomodan en comercios más pequeños o con alquileres más accesibles, y los locales desocupados suelen tener nuevo ocupante en pocos días.
El presidente de la Cámara de Comercio, René Carneiro, en diálogo con El Territorio detalló la situación y aportó datos clave sobre el comportamiento de la economía local desde enero: “La situación desde enero para acá se comportó diferente, en enero, febrero y marzo hubo variaciones. Hay algunos sectores que se sintieron más en marzo; otros se vieron favorecidos por el inicio de clases. Cada sector tiene diferentes termómetros o temperaturas de más o un poquito menos de consumo”, explicó.
Alquileres
Explicó que pese al contexto hubo una menor cantidad de cierres comerciales en la capital de la Araucaria respecto de ciudades más grandes por el costo de los alquileres. “Lo que pasa por ahí en San Pedro es que los costos de los alquileres son mucho menores. Es decir, no son tan abusivos”, se sinceró y apuntó que en otras ciudades el costo de sostener un comercio que se alquila es más díficil. “Se disparó cinco o seis veces por lo que fue la inflación. Inclusive, ni siquiera la luz subió tanto como fueron los alquileres”.
Consumo
Sobre el comportamiento del consumo, Carneiro fue contundente: “El consumo está planchado porque los sueldos no subieron. El comerciante tiene que ver como va a pagar la luz, el agua, empleados, volver a comprar mercadería”, dijo.
Advirtió además sobre la creciente presencia de cheques -que mayormente es el pago de yerbateros-: “Se juega mucho con cheques a cuenta corriente. Cada tanto aparecen esos cheques que no tienen fondo y cosas que empiezan a trabar toda la cadena”.
Además hizo hincapié en que otro de los puntos favorables que puede influenciar es que muchos comerciantes son propietarios de los locales, trabajan sin empleados o con muy pocos: “Muchos sampedrinos son dueños de su propio local, eso también les juega a favor. No tienen muchos empleados, entonces eso les facilita llegar a fin de mes. Cosa que no sucede en la ciudad donde no sos dueño de tu propiedad, de tu local, tenés empleados, el consumo realmente está muy planchado y además de eso, encima tenés la oferta de ventas online, que eso también juega a favor o en contra dependiendo de cómo lo quieras tomar o cómo lo queramos tomar todos, porque esa es la realidad”.
Sobre el comercio fronterizo, Carneiro consideró que hoy no es “el gran problema”. “La cuestión de la frontera que hoy yo creo que pasó a un segundo plano porque el problema principal es que el consumidor no tiene plata y si compra, compra cuestiones muy puntuales de comida, algunos productos, pero no masivamente”.
