Refuerzan controles y promueven la concientización tras pintadas intimidantes en escuelas de San Pedro

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Luego de que comunidades educativas de San Pedro se mantuvieran en alerta por pintadas con mensajes intimidatorios en los baños de algunas instituciones, directivos y efectivos policiales avanzaron con un paquete de medidas destinadas a garantizar la seguridad y restablecer la tranquilidad en el ámbito escolar. En este contexto, se reforzaron controles de ingreso, se restringió el uso de celulares y se impulsaron talleres de sensibilización para los estudiantes.

Sin mochilas ni celulares entre las primeras medidas

En la Escuela de Comercio N° 17, la institución de nivel medio con mayor matrícula del municipio —lo que dificultaba el control de pertenencias— se adoptó una política de “cero mochilas”. Actualmente, los alumnos solo pueden ingresar con carpetas en mano o bolsos transparentes que permitan una inspección visual rápida.

A esta disposición se suma la prohibición total del uso de teléfonos celulares dentro del establecimiento. Desde la dirección señalaron que, si bien fue la medida que mayor impacto generó entre los estudiantes, resulta clave para evitar distracciones y, sobre todo, frenar la circulación de rumores o información falsa. Además, destacaron que la iniciativa favorece el diálogo, la participación en clase y la concentración.

Protocolos activados y controles más estrictos

En uno de los establecimientos donde se originó el episodio el pasado viernes, el protocolo de actuación se activó de inmediato tras detectarse una pintada en el baño de varones. Luego de la denuncia correspondiente, se implementaron nuevas normas de convivencia y seguridad.

Entre ellas, se incorporó el uso de detectores de metales tanto para pertenencias como para la vestimenta. Los estudiantes deben declarar incluso objetos cotidianos, como cubiertos utilizados para consumir alimentos.

En cuanto al uso de celulares, la restricción es casi absoluta. Solo se permite el ingreso del dispositivo a aquellos alumnos que residen en colonias alejadas y dependen del transporte público. En estos casos, los teléfonos son entregados al ingresar mediante acta y devueltos al finalizar la jornada. La medida fue acordada en asamblea con padres, quienes coincidieron en la necesidad de evitar la viralización de contenidos en redes sociales que puedan agravar la situación.

Prevención y concientización como eje del trabajo

El abordaje incluye un fuerte trabajo conjunto con la División de Policía Comunitaria de la Unidad Regional XIV. El oficial Ezequiel Gamarra confirmó que los hechos ya fueron esclarecidos y que los responsables están identificados bajo sumario. No obstante, remarcó que el foco actual está puesto en la prevención.

“Es el resultado de algo que está mucho más adentro. Es preocupante a dónde estamos llevando las redes sociales y los retos en comparación con la vida real”, expresó. En esa línea, explicó que se desarrollan talleres dinámicos sobre violencia escolar, adicciones y el impacto de los desafíos virales.

“Les explicamos que fue un delito. Algunos dicen ‘pero no soy ningún delincuente’. El Código establece que sí lo es. La idea es que comprendan la gravedad de sus actos sin tener que atravesar situaciones más complejas para aprenderlo”, agregó.

En paralelo, continúan las reuniones entre docentes, familias y autoridades, junto con la implementación de materiales pedagógicos —algunos provistos por el Ministerio de Educación— orientados a fortalecer la contención emocional y la transparencia informativa.

El objetivo es claro. Reconstruir un entorno escolar seguro, donde estudiantes, docentes y familias puedan desarrollar sus actividades con tranquilidad y confianza.

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