Determinación, fortaleza, convicción y pasión por cuidar y defender la flora y fauna misionera son cualidades que acompañan la trayectoria de Mirta Carballo. Criada en la chacra, donde tuvo sus primeros vínculos con la naturaleza, convirtió aquel sentimiento de protección por el entorno en una profesión y, con los años, en un verdadero proyecto de vida. Hoy, a sus 48 años, es la jefa del Parque Provincial Moconá.
Llegar a estar al frente de una de las áreas naturales protegidas más emblemáticas de Misiones representa un logro construido a base de esfuerzo, dedicación, capacitación constante y casi dos décadas de servicio como guardaparque provincial. Un camino que comenzó mucho antes de vestir por primera vez el uniforme y que tuvo como punto de partida un recorte de periódico que aún conserva donde la nota periodística hacía alusión a la carrera de Guardaparque.
Estaba terminando el quinto año de la secundaria cuando aquella publicación llamó su atención y le permitió descubrir una profesión que parecía reunir aquello que buscaba para su futuro. “Me crié en la chacra y desde entonces tenía el deseo de hacer algo que me permitiera conservar, proteger y cuidar el medio ambiente. Aquella oportunidad despertó en mí una vocación que con el tiempo se convirtió en mi proyecto de vida” indicó a El Territorio, Mirta Carballo, Jefa del Parque Provincial Moconá al contar cómo surgió ser una guardiana de la selva.
