En el marco de la fiesta patronal de San Cayetano, el obispo Juan Rubén Martínez presidió la misa central y se refirió a la situación social y económica del país.
Frente a cientos de fieles que llegaron para pedir por la paz, el pan y el trabajo, sostuvo que la principal preocupación debe ser la dignidad de las personas y cuestionó los modelos económicos que dejan de lado a la población.
“Hoy muchísima gente viene a pedir trabajo porque está desocupada, porque vive de changas. Y hoy mismo podemos decir que mucha gente que tiene trabajo en blanco, realmente ese trabajo no es suficiente para llegar a fin de mes”, expresó.
