La tercera zafra consecutiva bajo desregulación nacional expone a los productores de yerba mate a una caída histórica del precio. Con valores que perforaron los $170 por kilo de hoja verde, el Gobierno de Misiones elevó una propuesta formal al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Sugiere crear una “pizarra” de referencia que marque un parámetro público para toda la cadena.
La iniciativa la presentó Ricardo Maciel, director por el Ejecutivo provincial en el instituto. El planteo surge ante la imposibilidad legal del INYM de fijar precios obligatorios.

Un valor orientativo, no obligatorio
La propuesta establece un precio orientativo sustentado en un costo de producción técnicamente validado, tanto para la hoja verde como para la yerba mate canchada. La herramienta no impondría montos, en cambio ofrecería un marco claro para evitar operaciones por debajo de los costos.

“Queremos empezar a identificar quiénes son los que están más aproximados a ese valor de referencia y quiénes no”, sostuvo Maciel en declaraciones radiales. En ese contexto, cuestionó el uso abstracto del concepto de mercado. “Se habla del mercado como si fuera algo etéreo, pero hay compradores concretos que fijan el precio que recibe el productor”, remarcó.
Actualmente, los $170 por kilo representan menos de la mitad de los casi $400 que se pagaban en enero de 2024. El impacto golpea de lleno a los pequeños productores, sin margen financiero para sostener varios meses con números en rojo.
“Es algo intermedio. No es cumplimiento obligatorio y por lo tanto no se puede sancionar incumplimiento pero será para exponer quienes son los compradores que se acercan o alejan de ese valor”, aclaró Maciel. Sostuvo que esto permitirá “no naturalizar que 170 pesos es el precio de mercado. Permitirá dar información al consumidor de que si hay ajustes en el precio góndola se debe a los costos de producción”.
“Y también permitirá a las industrias tener elementos para negociar con los comercios. Detectar competencias desleales de bajo precios y tratar de romper la competencia hacia abajo que hay hoy. Todo es potencial, pero creo necesario”, explicó. Aunque considera que “lo ideal es fijación de precios como teníamos, algo tenemos que hacer. Y el INYM me parece el ámbito para hacerlo nacional”.
Un antecedente histórico y una alerta sectorial
Maciel comparó el escenario actual con la crisis de los años 90, contexto que derivó en la creación del propio INYM como herramienta de regulación sectorial. «El esquema desregulado pega con más fuerza en el pequeño productor, que no tiene espalda para trabajar a pérdida”, afirmó.
La Provincia busca que la pizarra entre en funcionamiento el 1° de abril, fecha de inicio de la zafra gruesa. Según trascendió, la propuesta ya cuenta con respaldo de algunos sectores dentro del directorio.
Un sistema similar al modelo ganadero
La referencia toma como ejemplo las pizarras de remates del sector ganadero, que funcionan como guía en distintas plazas del país. “El productor que tiene uno o dos animales sabe cuánto vale su producción gracias a las pizarras de remate. En este caso es lo mismo”, explicó Maciel. Y aclaró: “No buscamos imponer un precio, sino evitar que se naturalicen valores que no cubren los costos operativos”.
Además, el esquema contempla un registro oficial por zona donde los productores puedan señalar a empresas que presionan los precios a la baja. El objetivo: monitoreo, visibilidad y mayor transparencia comercial.
Una herramienta para sostener la rentabilidad primaria
En un contexto de desregulación nacional, Misiones apuesta a recuperar instrumentos de referencia que aporten previsibilidad al sector yerbatero. La hoja verde, base de toda la cadena productiva, enfrenta hoy uno de los valores más bajos de los últimos años.
La “pizarra” surge como respuesta concreta para sostener la rentabilidad primaria, ordenar la información y evitar una nueva crisis estructural en una de las economías regionales más emblemáticas del noreste argentino.
