Los carnavales posadeños dieron inicio este viernes por la noche en el barrio Miguel Lanús, donde una masiva convocatoria vecinal acompañó el arranque de una de las celebraciones populares más esperadas del verano en la capital misionera. Familias enteras, comparsas, músicos y bailarines se reunieron para disfrutar de una jornada marcada por el color, el ritmo y la participación comunitaria.
El primer desfile se desarrolló en un clima festivo, con una fuerte presencia de vecinos del barrio y de otros puntos de la ciudad, que colmaron el espacio dispuesto para el espectáculo. Las comparsas locales fueron las protagonistas de la noche, mostrando meses de trabajo en vestuarios, coreografías y puesta en escena, en una celebración que volvió a poner en valor la identidad cultural barrial.
