La tormenta invernal Fern escaló a una crisis de magnitud nacional en Estados Unidos. Hasta el momento, las autoridades confirmaron el fallecimiento de seis personas: cinco en la ciudad de Nueva York, donde el alcalde Zohran Mamdani advirtió sobre la extrema vulnerabilidad de los ciudadanos sin hogar, y una víctima adicional en Texas.
El impacto en la infraestructura es devastador. Según el sitio Poweroutage.us, hay 1.018.447 usuarios sin luz en todo el país. Los estados de Tennessee (306.000 afectados), Mississippi (175.000) y Louisiana (145.000) son los que presentan la mayor acumulación de hielo y los cortes de energía más críticos.
Ante este escenario, el presidente Donald Trump aprobó declaraciones federales de emergencia para diez estados (Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Indiana y Virginia Occidental), sumándose a las alertas previas en 20 estados y Washington D.C.
El transporte se encuentra virtualmente paralizado con más de 14.000 vuelos cancelados desde el sábado. Aeropuertos clave como el Ronald Reagan de Washington han anulado el 97% de sus salidas.
En tierra, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, instó a la población a evitar las rutas debido a las superficies heladas y peligrosas. Incluso el deporte profesional se vio afectado, con la NBA posponiendo el encuentro entre los Denver Nuggets y los Memphis Grizzlies.
En Nueva York, se esperan acumulaciones de nieve de hasta 27 centímetros y temperaturas que caerán hasta los -15°C entre el lunes y el miércoles. La ciudad activó el “código azul” para proteger a personas en situación de calle, mientras cuadrillas trabajan esparciendo toneladas de sal para combatir el “hielo negro”.
La tormenta no solo vació las góndolas de supermercados en ciudades como Atlanta, sino que también ha tenido un impacto social inesperado: en Minneapolis, las gélidas temperaturas dispersaron las protestas que se llevaban a cabo por el asesinato del enfermero Alex Pretti a manos de agentes de inmigración (ICE).
Mientras tanto, en el vecino Canadá, la situación es igualmente extrema con sensaciones térmicas históricas de -55°C debido a un vórtice polar.
El Servicio Meteorológico Nacional advierte que el impacto de la nieve y el aguanieve persistirá bien entrada la próxima semana, manteniendo el riesgo extremo para los 240 millones de estadounidenses que se encuentran bajo la influencia de Fern.
