La segunda edición de la Expo Feria Vida y Expresión se realizó ayer en la Cascada de la Costanera de Posadas, como parte de las actividades por el octavo aniversario del Instituto Misionero del Cáncer (IMC). La propuesta permitió que pacientes mostraran sus producciones y emprendimientos, pero también puso en primer plano otras dimensiones que atraviesan la vida a partir de un diagnóstico oncológico.
“Tratamos de que en una tarde se pueda visualizar lo que hace cada uno de los pacientes. La mayoría de los stands corresponden a pacientes que traen sus emprendimientos para mostrar. No sólo implica un ingreso económico, sino también una forma de expresar todo lo que ocurre durante el proceso y después, tanto para la persona que tiene el diagnóstico de cáncer como para toda su familia y acompañantes”, explicó la directora del IMC, Marcela Morínigo Kober.
Aunque la feria se concentra en unas pocas horas, su organización demanda prácticamente todo el año. Morínigo Kober destacó que detrás de la jornada existe un trabajo conjunto entre el instituto y las pacientes, al que se suma la colaboración de distintos sectores. Una tarea que se realiza a pulmón y de manera ad honorem.
