La cuarta edición del certamen se desarrolla este fin de semana con la participación de equipos de Misiones, otras provincias argentinas y Brasil. La competencia reúne categorías Sub 14 y Sub 18, en ramas femenina y masculina, y moviliza también al sector hotelero, comercial y turístico de Puerto Rico.


La ciudad de Puerto Rico es escenario este fin de semana de la cuarta edición de la Copa Ciudad de Puerto Rico, un torneo de vóley que creció de manera sostenida desde su primera edición y que este año reúne a unos 400 deportistas, además de entrenadores, familiares y acompañantes.


La competencia cuenta con la participación de equipos provenientes de distintos puntos de Misiones, Buenos Aires, Chaco, Corrientes y también de Brasil, consolidándose como una propuesta deportiva que trasciende las fronteras provinciales.


Gabriela Moyano, integrante de la comisión organizadora, destacó el crecimiento que tuvo el certamen desde sus comienzos. “Comenzó hace unos añitos con seis equipos. Hoy estamos con muchísimos equipos en todas las categorías”, señaló durante una entrevista.


La Copa incluye las categorías Sub 14 y Sub 18, tanto femenina como masculina, y desarrolla sus partidos de manera simultánea en siete canchas con piso de parquet del polideportivo de Puerto Rico.


Una competencia que moviliza a toda la ciudad
El crecimiento del torneo también se refleja en el impacto que genera fuera de las canchas. La organización recibió la declaración de interés municipal, precisamente por la movilidad que produce la llegada de delegaciones y familias.


Según explicó Moyano, la realización del evento tiene incidencia directa en sectores como la hotelería, el comercio y el turismo local, además de generar un importante movimiento para la ciudad.


“Mucho apoyo de la Municipalidad de Puerto Rico para hacer estos eventos, porque si no sería imposible”, remarcó la organizadora, quien valoró especialmente la infraestructura disponible para llevar adelante una competencia de estas características.


La primera jornada estuvo marcada por la inauguración oficial, que contó con la presencia de las distintas delegaciones y autoridades de la comunidad. Para la organización, uno de los momentos más significativos fue observar a los jóvenes deportistas ingresar con sus banderas, camisetas y elementos identificatorios de cada equipo.


“Son 400 deportistas aproximadamente, es muchísimo. Fue muy agradable y satisfactorio para el corazón del que le gusta el deporte”, expresó Moyano.


Más de 60 equipos y una intensa jornada deportiva
La segunda jornada concentra buena parte de la etapa clasificatoria. En Sub 14 femenino participan 17 equipos, mientras que la categoría Sub 18 femenina es la que mayor cantidad de participantes reúne, con 22 equipos.


En Sub 18 masculino, en tanto, participan 20 equipos. La organización dispuso dos canchas simultáneas para las categorías de mayor convocatoria, lo que permite avanzar con un cronograma de partidos especialmente exigente.


La definición está prevista para la jornada siguiente, con la disputa de las Copas de Oro y de Plata. De acuerdo con las estimaciones de la organización, la actividad podría extenderse hasta aproximadamente las 18.30 o 19.

“Creo que vamos a terminar bien mañana con las copas de oro y de plata, y no creo que sea temprano”, anticipó Moyano.
Tecnología, fiscalización y trabajo colectivo
La magnitud del torneo implica una importante tarea de coordinación y seguimiento. Moyano explicó que una de sus responsabilidades dentro de la organización está vinculada al control general de los partidos y la actualización permanente de resultados, posiciones y clasificaciones.


“Eso se mantiene con mucho esfuerzo, mucha tecnología atrás, porque son siete canchas”, explicó.


La competencia cuenta además con la fiscalización y el acompañamiento de la Federación de Vóleibol de Misiones, con árbitros pertenecientes a la entidad y participación de equipos federados de la provincia.


Desde la organización destacaron también la respuesta positiva que recibieron de las delegaciones, entrenadores y familias. “Hay como una onda, una vibra positiva, y les está gustando mucho el sistema que estamos llevando a cabo”, señaló Moyano.


Familias y comunidad, claves para el torneo
El desarrollo de la Copa también se sostiene con el trabajo de las familias de los clubes participantes. Las cantinas instaladas durante la competencia son atendidas por padres que colaboran con la organización y aportan al funcionamiento general del evento.



Además, el torneo cuenta con merchandising propio, como remeras y llaveros, y distintas acciones de promoción vinculadas a la Copa.


La organización agradeció especialmente a las instituciones educativas que cedieron sus instalaciones para alojar a los jóvenes participantes: la Escuela Normal y una escuela EFA de la zona.


Con una infraestructura que permite disputar siete partidos de manera simultánea, una convocatoria cercana a los 400 deportistas y la presencia de delegaciones de distintas provincias y de Brasil, la cuarta Copa Ciudad de Puerto Rico vuelve a mostrar el crecimiento del vóley formativo y el impacto que puede generar el deporte en la comunidad.


