Jorge Reyes, defensor de Richard Cristaldo, un instructor de artes marciales acusado del crimen de un adolescente en 2020, defendió la inocencia de su cliente y pidió su absolución por el principio in dubio pro reo, es decir por el beneficio de la duda y por considerar que «no hay pruebas contundentes, los indicios desaparecieron».
Cristaldo está acusado del homicidio agravado por alevosía de Daniel Tizato, ocurrido en agosto del 2020 en San José.
