Con más de un millón de kilos de pescado comercializados en un año; y 1.500 productores activos, Misiones presenta un modelo de acuicultura familiar con asistencia técnica, entrega de alevines y capacitación financiera.
El último ciclo de cosecha piscícola en Misiones superó el millón de kilos comercializados entre septiembre de 2024 y mayo de 2025, según confirmó Guillermo Faifer, director de Acuicultura y Desarrollo Pesquero de la provincia. Este resultado refleja el impacto del acompañamiento estatal y del trabajo de más de 1.500 productores que sostienen y expanden la actividad en distintos puntos del territorio.
“Durante este período, donde las condiciones ambientales son favorables y la demanda crece, especialmente en Semana Santa, se comercializaron casi un millón de kilos de pescado en toda la provincia”, detalló Faifer en diálogo con Canal Doce.

Si bien la provincia cuenta con una base más amplia de productores, no todos cosechan cada año. “Muchos productores tienen un solo estanque, por eso su producción es más esporádica, cada dos o tres años. Sin embargo, los que participaron activamente en esta campaña fueron alrededor de 1.500 productores efectivos”, explicó.
El segundo año consecutivo con el impulso del Gobierno provincial
Uno de los motores del crecimiento fue la asistencia directa del Estado. El Gobierno provincial entregó alevines y alimento balanceado, lo que permitió a muchos productores sostener y ampliar su producción. “Este es el segundo año consecutivo en el que entregamos insumos. Eso motivó a los productores, ya que los costos son altos y muchas veces inaccesibles para ellos”, destacó Faifer.

“Si el productor sigue los procesos adecuados, puede obtener un pescado de calidad y muy buena rentabilidad. Por eso insistimos en capacitarlos y acompañarlos durante todo el ciclo”, remarcó.
Un sector con gran participación de mujeres
Para asegurar buenos resultados, el programa provincial cuenta con un equipo de 12 técnicos en territorio, que trabajan en distintas zonas de la provincia y realizan tareas clave como las biometrías, una medición periódica que permite monitorear el crecimiento de los peces.

Además, se promueven alianzas con organizaciones como la ONG Mayma, que capacita tanto a productores como a técnicos en gestión financiera, economía familiar y planificación productiva, integrando además la perspectiva de género.
“Hay muchas mujeres involucradas en la actividad acuícola, en tareas como la siembra, alimentación y venta. Queremos visibilizar ese rol y promover una piscicultura más inclusiva y sostenible”, señaló Faifer.
La actividad se ralentiza por las bajas temperaturas
La piscicultura representa una oportunidad económica para los pequeños productores, al tiempo que asegura productos frescos de alta calidad para los consumidores.
“El pescado que se produce en las chacras va directo del estanque a la mesa, sin intermediarios ni largos traslados. Es el pescado más fresco que se puede consumir”, aseguró el funcionario.

En esta época del año, la actividad se ralentiza debido a las bajas temperaturas. Desde el área de Acuicultura recomiendan extremar los cuidados en el manejo de los estanques para evitar pérdidas o enfermedades en los peces.
Misiones continúa consolidando la acuicultura -y en especial la piscicultura- como una actividad productiva sostenible, con fuerte presencia territorial, asistencia técnica y una visión que busca integrar calidad, rentabilidad y desarrollo local.
