Tras casi dos semanas de haberse producido la explosión de una garrafa en su casa de Campo Grande, el pequeño Huguito Gohlke, de 1 año y 9 meses, continúa internado en el Hospital Pediátrico de Posadas, donde responde a los tratamientos y mantiene su estado sin alteraciones importantes en las últimas 24 horas, aunque su estado sigue siendo crítico.
Según el último parte que dieron los médicos a su mamá Belén y a su papá Hugo, durante la madrugada presentó un episodio febril, aunque logró estabilizarse y en las últimas horas no fue necesaria una transfusión de sangre. Es que el día anterior sí lo había necesitado.
Ayer también, después de su ingreso al quirófano, los profesionales de la salud les confirmaron que en las partes de quemaduras menos profundas hay un 37% de regeneración de su piel, aunque su brazo y piernita izquierdas siguen estando muy comprometidos por ser los lugares donde más impactó la explosión. Por todo ello, Huguito todavía no puede abandonar la sala de cuidados intensivos.
Su familia permanece junto a él en todo momento, aferrada a cada pequeño avance conforme transcurre el proceso de atención, que incluye curaciones quirúrgicas y alimentación asistida por sonda.
Desde el inicio de la internación, el niño permanece en la Unidad de Terapia Intensiva bajo monitoreo constante. Días atrás, los profesionales habían comenzado a administrarle leche a través de una sonda nasogástrica, un paso clave para fortalecer su organismo y acompañar la cicatrización de las lesiones. Ese avance fue recibido con esperanza por sus padres, que siguen de cerca cada parte médico.
En declaraciones anteriores a El Territorio, su mamá Belén había expresado la angustia que le provoca verlo en ese estado, aunque también destacó la contención del equipo de salud y las muestras de apoyo que llegan desde distintos puntos de la provincia. La familia atraviesa jornadas de extrema sensibilidad, en un proceso que será largo y que requiere cuidados permanentes.
El hecho ocurrió el 10 de febrero, cuando una explosión en la vivienda familiar le provocó quemaduras de consideración en gran parte del cuerpo. Desde entonces, la comunidad de Campo Grande y varias localidades misioneras se movilizó con cadenas de oración y campañas solidarias para acompañar a sus seres queridos, mientras el pequeño continúa dando batalla día a día.
