La dificultad para sostener los gastos de estudio, la necesidad de combinar la cursada con trabajos precarios y la pérdida de ayudas económicas forman parte de las preocupaciones que atraviesan a los estudiantes universitarios. En ese contexto, la comunidad educativa volverá a movilizarse el próximo 15 de octubre para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y advertir sobre las consecuencias del ajuste presupuestario en el acceso y la permanencia en las aulas.
Daniel Gaggietta, estudiante de Bioquímica de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales (Fceqyn) de la Universidad Nacional de Misiones (Unam), señaló que la situación afecta especialmente a quienes dependen de las becas, los albergues y la asistencia alimentaria para sostener sus estudios. Según planteó, la falta de recursos profundiza las dificultades para compatibilizar las exigencias académicas con la necesidad de generar ingresos.
“Hoy hablamos de trabajadores estudiantes, no de estudiantes trabajadores. Los estudiantes van a cursar y se retiran a trabajar, muchas veces en trabajos en negro”
