Una casa rodeada de flores, plantas y animales en Ruiz de Montoya. En la puerta, Hildy Egolf (72) con una sonrisa recibe la visita de El Territorio, para relatar sobre el tradicional carnaval del municipio, que la tiene como artífice y continúa vigente hasta hoy. Se trata de un carnaval con disfraces, único en la provincia por la temática, que ya lleva cuatro décadas.
Nacida en Suiza, en su ciudad de origen se celebraba el carnaval con disfraces, las personas usaban un atuendo y hasta los locales comerciales se decoraban con distintas temáticas sobre el acontecimiento. Esa vivencia de su infancia y juventud sirvió para un futuro, pero en otro continente.
“El amor me trajo a Misiones, mi esposo era argentino-suizo, nació en Argentina, nos conocimos en Suiza y después vinimos a Ruiz de Montoya, donde formamos la familia”, dijo.
Su nombre de soltera es Brunhilde Buhlmann y contó que en la cultura suiza, cuando una mujer se casa, adopta el apellido del esposo.
Viuda hace cuatro años, madre de dos hijas, ya tiene una nieta. Mientras ella organizaba los carnavales cada año cuando llegó a suelo misionero, veía a sus hijas crecer y tenía el acompañamiento de su esposo.
“Cuando vine a Ruiz de Montoya vi que para la época de carnavales nada se hacía, entonces dije ‘algo hay que hacer’. Invité a los vecinos para que se disfracen con lo que tengan en la casa y así salimos a las calles a hacer ruido”, recordó emocionada la primera aventura con los montoyenses en 1984, acompañada por niños y los respectivos padres.
Fue así como con lo que había en ese momento, se gestó una idea que aún continúa: “Usamos tierra colorada, trapos, gorros, entre otras cosas”, recordó. Ella se disfrazó de payaso y para la peluca utilizó pelo de caballo. Dicha peluca aún la conserva y atesora. Incluso, precisó sobre esa oportunidad, se colocó dentífrico en la cara como maquillaje y después le picaba la piel.
“Los caminos eran de tierra, salimos a las calles disfrazados, teníamos tapas de ollas y otras cosas para hacer ruido, la gente salía de sus respectivas casas para ver qué sucedía y se maravillaban con lo que veían”, recordó Egolf sobre el primer recorrido a pie en las calles de Ruiz de Montoya.
Desde esa ocasión, más niños querían participar y los padres preguntaban si sus chicos podían sumarse. Fue así como año a año el evento crecía por la participación y los menores, motivados y con el acompañamiento de sus tutores, hacían sus propios disfraces con lo que tenían en el hogar para ser parte del carnaval.
A 42 años de aquel primer evento comunitario, en la actualidad la fiesta ya cuenta con una comisión que organiza el espectáculo y se lleva a cabo en el centro de la comuna. “Es importante el cambio, yo fui quien gestó la idea, ahora hay otras propuestas, pero la base se mantiene, el carnaval con disfraces sigue”, agregó. “Los chicos tienen que disfrutar el tiempo de carnaval, yo nunca quise que me nombren, hice algo de corazón y ojalá que sigan con esta tradición”, expresó.
Hildy y su familia tienen un campo con caballos y enseñan equitación. “Amo los animales”, dijo.
A lucir los disfraces
Ruiz de Montoya vivirá hoy desde las 20 en la Plaza de la Hermandad su carnaval de disfraces para todo el mundo. Además del desfile de disfraces, habrá música en vivo. La concentración de los participantes será a las 19.30, momento en el que podrán inscribirse y tomarse fotos que luego se subirán a una plataforma virtual para la elección del disfraz más destacado en varias categorías. Se presentarán los shows de Batería Legal, Leo y su grupo, también habrá DJ y el espacio contará con patio de comida.
