El representante sindical de UTICRA aseguró que la fábrica conserva sus instalaciones y maquinarias, por lo que considera que todavía existen posibilidades de reactivar la producción. En diálogo con Día Uno, también analizó las consecuencias del cierre y la difícil situación que atraviesan los extrabajadores.
A poco más de dos meses del cierre de la fábrica de calzados Dass en Eldorado, la posibilidad de recuperar la actividad industrial continúa siendo una esperanza para quienes perdieron sus puestos de trabajo. Así lo expresó Gustavo Melgarejo, integrante de la comisión directiva de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), durante una entrevista con Moisés Mendoza en el programa Día Uno, de Somos Vos Stream.
Melgarejo, quien trabajó durante 16 años en la planta, aseguró que las gestiones para conseguir la reapertura de la fábrica continúan y destacó que existen algunas condiciones que permiten mantener las expectativas.
“Seguimos luchando por tratar de traer la empresa de vuelta, teniendo en cuenta que ha dejado personal adentro haciendo mantenimiento de máquinas, que también ha manifestado que no iban a vender los predios”, explicó.
En ese sentido, señaló que, según la información que maneja, la empresa tampoco se desprendió de sus equipos de producción.
“De hecho, no han vendido ni una sola máquina tampoco, así que la posibilidad sigue latente y hay que seguir tratando de golpear puertas para que nos escuchen y así volver a traer la empresa”, sostuvo.
El impacto del cierre en los trabajadores
Durante la entrevista, el dirigente sindical también se refirió a las dificultades que enfrentan los extrabajadores de Dass, muchos de los cuales debieron buscar nuevas alternativas laborales o iniciar pequeños emprendimientos para sostener a sus familias.
Melgarejo reconoció que la empresa cumplió con las indemnizaciones correspondientes, pero advirtió que esos recursos no representan una solución definitiva ante la falta de oportunidades laborales.
“La indemnización para un trabajador es un ahorro”, expresó, al explicar que muchos compañeros están utilizando el dinero acumulado durante años de trabajo para intentar desarrollar nuevas actividades económicas, sin garantías de recuperar una fuente estable de ingresos.
En su caso particular, contó que comenzó a desarrollar actividades comerciales y otros proyectos personales. Sin embargo, aseguró que continúa dedicando tiempo a las gestiones para recuperar la fábrica, incluso ante la posibilidad de que él mismo no vuelva a trabajar allí.
“Quizás a mí no me toque el día de mañana volver a la fábrica, pero para mí es un objetivo que esta fábrica se vuelva a reabrir”, afirmó.
Las políticas económicas y la industria nacional
Consultado sobre las causas del cierre, Melgarejo señaló tres factores que, desde su perspectiva, perjudicaron a la industria del calzado: la apertura de importaciones, la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y la caída del consumo.
El representante sindical cuestionó especialmente la política de importaciones del Gobierno nacional y sostuvo que la competencia con productos provenientes de países asiáticos afectó la continuidad de la producción local.
También expresó su malestar por la respuesta de algunos representantes legislativos ante los reclamos de los trabajadores y consideró necesario implementar medidas que permitan recuperar la actividad industrial y generar nuevas oportunidades de empleo.
Durante la conversación, recordó que Dass llegó a emplear a alrededor de 1.500 trabajadores en su período de mayor actividad, convirtiéndose en una importante fuente de empleo para Eldorado y la región.
Una lucha que continúa
Más allá de las críticas al contexto económico, Melgarejo insistió en que el objetivo principal sigue siendo recuperar la actividad de la planta.
La conservación de las instalaciones y las maquinarias, según lo expresado por el dirigente, representa una señal que permite mantener abierta la expectativa de una eventual reactivación. Sin embargo, hasta el momento no se ha anunciado oficialmente un proyecto de reapertura.
Mientras tanto, los extrabajadores continúan intentando reconstruir sus economías familiares y encontrar nuevas oportunidades laborales.
Para Melgarejo, la recuperación de Dass no significaría solamente el regreso de una fábrica, sino también la posibilidad de devolverle a Eldorado una fuente de trabajo que durante años formó parte de su desarrollo industrial.
La esperanza de volver a ver las máquinas funcionando sigue presente entre quienes trabajaron en la planta, aunque su futuro permanece incierto.
