En una resolución considerada inédita para la provincia, el Juzgado de Familia y Violencia Familiar 1 de Leandro N. Alem dictó una medida que podría sentar un importante precedente en la jurisprudencia misionera al reconocer de manera expresa el concepto de “familia multiespecie” y extender la protección judicial a los animales de compañía en el marco de un caso de violencia familiar.
La decisión judicial no solo dispuso medidas cautelares para resguardar a la mujer denunciante y a sus hijos, sino que también incluyó a los cuatro animales que conviven con la familia —Otto, Apolo, Gala y Foxi—, al considerar que forman parte del núcleo familiar y que habían sido utilizados como instrumentos de violencia psicológica.
La estrategia legal fue impulsada por la abogada Micaela Pereira, quien solicitó que las medidas de protección contemplaran también el bienestar de los animales domésticos. Por razones de seguridad y privacidad, la identidad de las personas involucradas permanece bajo estricta reserva.
