El cuadro clínico de la joven que conmovió a la comunidad este miércoles en el límite entre Posadas y Garupá ha dado un giro esperanzador. Luego de ingresar al Hospital Escuela con múltiples traumatismos que obligaron su internación en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), el equipo médico logró estabilizar sus signos vitales.
Ante la respuesta positiva al tratamiento, las autoridades sanitarias dispusieron su traslado a una habitación convencional, donde seguirá bajo monitoreo pero en un entorno de menor complejidad.
