Este próximo lunes 28 de agosto marcará el inicio de un juicio trascendental en la Primera Circunscripción Judicial, donde el Tribunal Penal 2 se convertirá en el epicentro durante un debate oral y público que se espera dure hasta el miércoles 30.
En el banquillo de los acusados estará Alberto Germán Rosas, exagente aduanero de 62 años, enfrentando cargos por «homicidio simple» contra su cuñado, el destacado ecologista Roberto Andrés Ríos, de 58 años. Los hechos que llevaron a esta trágica situación se remontan a la madrugada del domingo 15 de septiembre de 2019 en el centro de Posadas.
El jurado encargado de impartir justicia estará conformado por los camaristas Carlos Jorge Giménez, Gregorio Augusto Busse y César Antonio Yaya. El acusado enfrenta la acusación de violar el artículo 79 del Código Penal Argentino, que contempla condenas que oscilan entre 8 y 25 años de prisión, dependiendo del veredicto final.
Los eventos que llevaron a este juicio conmocionaron a la comunidad local en aquel fatídico septiembre de 2019. El domingo 19 de ese mes, la noticia de una violenta disputa familiar sacudió la tranquilidad de la ciudad.
Un hombre, identificado como Alberto Germán Rosas, apuñaló a su cuñado, el respetado activista ambiental Roberto Andrés Ríos, antes de emprender la fuga. Sin embargo, la víctima no sobrevivió al ataque y falleció en su camino al hospital. Por su parte, el agresor fue aprehendido apenas a unas cuadras del lugar de los hechos.
Los detalles del trágico episodio emergieron a través del parte policial del día en cuestión. Pasadas las 4 de la madrugada, en la intersección de las calles Sarmiento, Jujuy y San Luis, testigos presenciales fueron involuntarios espectadores del mortal enfrentamiento entre los dos hombres.
Los testigos afirmaron haber escuchado gritos y exclamaciones, entre ellas las palabras: «dejá ese cuchillo, ¿cómo vas a hacerme eso?», pronunciadas por la víctima momentos antes de recibir una herida de arma blanca.
La escena era desgarradora, con Roberto Ríos yacía en el suelo mientras una camioneta Renault Oroch, manchada de sangre, permanecía abandonada cerca. La camioneta fue rápidamente interceptada por las autoridades y el conductor resultó ser nada menos que el cuñado de la víctima, Alberto Germán Rosas.
