La Justicia investiga la muerte de un suboficial del Ejército Argentino que se encontraba detenido en la Comisaría Segunda de Posadas, donde fue hallado sin vida este domingo al mediodía. De acuerdo a fuentes consultadas, el fallecimiento habría sido consecuencia de una muerte natural y no se detectaron signos de violencia en el cuerpo.
El hecho ocurrió en uno de los calabozos del sector de resguardo de detenidos de la seccional ubicada sobre la avenida Tambor de Tacuarí y Rocamora. Aldo Miguel Soler (55) permanecía alojado tras ser detenido por desobedecer una orden judicial y violar una perimetral hacia su familia.
Aunque mismos voceros no pudieron precisar hacía cuántos días permanecía en esa dependencia policial.
Según se confirmó Soler ya había estado detenido con anterioridad y había recuperado la libertad en diciembre, aunque posteriormente incumplió la perimetral impuesta por la Justicia, lo que derivó en un nuevo arresto. Además, al momento de su detención, los efectivos constataron que registraba un pedido de captura vigente de otro juzgado de Posadas.
Tras constatarse el deceso, se preservó el lugar y se dio intervención al médico policial en turno y a los peritos de la Dirección Científica, quienes realizaron las primeras diligencias. Por disposición judicial, el cuerpo fue trasladado a la morgue para la realización de la autopsia.
El estudio forense determinó que Soler murió como consecuencia de una neumonía grave, cuadro que se vio agravado por un conjunto de patologías severas preexistentes, entre ellas sífilis. Según consignaron las fuentes, el examen no arrojó indicios de violencia, ni externa ni interna, lo que permitió descartar otras hipótesis en torno al fallecimiento.
La causa continúa en trámite, a fin de completar las actuaciones de rigor y por otro lado determinar posibles responsabilidades en la guarda policial, considerando el historial clínico de la víctima.
