En el agro, lo que complica y mata es la humedad

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Las frecuentes lluvias de octubre provocaron importantes pérdidas en las producciones hortícolas y frutales de Misiones. Además de los daños ocasionados por las tormentas, que rompieron plásticos, postes y techos, la elevada humedad favoreció enfermedades y podredumbre en cultivos sensibles. Las consecuencias también alcanzan a la ganadería, donde los productores deben movilizar los animales para preservar los pastizales y evitar que las corrientes de agua vuelvan intransitables los caminos rurales. La menor disponibilidad de algunos productos podría derivar en aumentos de precios para los consumidores.

En Colonia Santa Rita, de San Pedro, Ester Pereira observa con preocupación cómo las lluvias y los temporales destruyen parte de la producción de verduras de la que depende su familia. Un fuerte viento arrancó la cobertura de su invernáculo y dejó expuestas las plantas de tomate, morrón y repollo. “Vino la tormenta fuerte y destechó todo nuestro invernáculo, llevó con todo. Pero acá estamos todavía de pie”, indica a El Territorio mientras recoge con tristeza la cantidad de tomates que se echan a perder. Ester explicó que una o dos semanas a la semana lograban comercializar hasta dos cajas de tomate y de verduras en ferias y mediante ventas particulares. Ese ingreso, aunque modesto, resulta fundamental para sostener el hogar, especialmente porque la yerba mate atraviesa uno de sus peores momentos con precios por kilo de hoja verde que no les generan una rentabilidad suficiente. “Dependemos de esto porque nosotros no tenemos otros medios. La yerba tampoco da mucha rentabilidad por la forma en que pagan. Con la verdura, cada fin de semana que salimos a vender, algo sacamos”, contó.

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