El cáncer de colon se ubica entre los más frecuentes en la provincia

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En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer Colorrectal, la jornada busca visibilizar una enfermedad que se ubica entre las más frecuentes y que, detectada a tiempo, aumenta significativamente las posibilidades de tratamiento. La fecha pone el foco en la importancia de los controles, la consulta temprana y el acceso a estudios de detección para reducir su impacto en la población.

Según datos del Instituto Misionero del Cáncer (IMC) correspondientes al período 2015–marzo de 2024, el cáncer de colon, recto y colorecto se ubica en el quinto lugar entre las principales localizaciones oncológicas registradas, con un total de 689 casos. La distribución evidencia mayor incidencia en varones, con 393 diagnósticos frente a 296 en mujeres.

Para el cáncer de colon, la edad promedio de los pacientes es de 58,47 años, con un rango que va de los 24 a los 78 años.  “El cáncer de colon es un tumor maligno que se origina en el intestino grueso y es importante visibilizarlo porque es el segundo cáncer más frecuente y también la segunda causa de muerte por cáncer en ambos sexos en Argentina”, señaló la directora del Instituto Misionero del Cáncer (IMC), Marcela Morínigo Kober.

En este sentido, explicó que se trata de una enfermedad que presenta una evolución lenta, ya que se inicia con la formación de pólipos que, con el paso de los años, pueden transformarse en lesiones malignas, lo que habilita la posibilidad de detectarlo de manera temprana mediante controles adecuados.

“En Argentina se recomienda comenzar los controles a partir de los 50 años, tanto en hombres como en mujeres, y el estudio principal es el test de sangre oculta en materia fecal, que permite detectar sangrados que no son visibles y actuar antes de que aparezcan síntomas”.

Asimismo, la especialista detalló que los factores de riesgo más frecuentes están vinculados a la edad, la alimentación rica en carnes rojas, el consumo de alcohol y tabaco, los antecedentes familiares y las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, que incrementan la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer.

“Cuando aparecen síntomas, los principales signos de alerta son el sangrado visible al evacuar, los cambios en el hábito intestinal como alternancia entre constipación y diarrea, o dificultades para ir de cuerpo que antes no estaban”, advirtió.

Por otro lado, remarcó que en etapas más avanzadas pueden presentarse cuadros de anemia crónica, pérdida de peso, distensión abdominal o síntomas digestivos asociados al compromiso de otros órganos, como el hígado.

A su vez, la directora del IMC subrayó que las posibilidades de supervivencia varían de acuerdo al estadio de la enfermedad, con tasas superiores al 90% cuando el tumor se detecta de forma localizada, que descienden al 50–60% si hay compromiso ganglionar y a entre el 20% y 25% en casos metastásicos.

“El tratamiento depende de la localización y el estadio: en el cáncer de colon la cirugía es el primer paso, mientras que en el recto se combina radioterapia con quimioterapia, y en etapas avanzadas se utilizan además terapias dirigidas como la inmunoterapia en casos específicos”.

Por último, aseguró que en la provincia el acceso a los tratamientos está garantizado en el sistema público y enfatizó en la importancia de la prevención mediante hábitos saludables, actividad física regular y la reducción del consumo de alcohol y tabaco, ante un escenario en el que se observa un aumento de casos en personas más jóvenes a nivel mundial.

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