Tras los primeros hechos, la chiquita le contó a su mamá lo sucedido y ambas se fueron de la casa por un lapso de dos meses, aunque luego regresaron a vivir con el hombre.
Esto no habría hecho más que empeorar la situación, según contó la menor. Así, en una oportunidad la madre salió, la chica quedó sola con su padre y éste la sometió carnalmente.
Confesión grabada
Siempre según el contenido de la denuncia, otra vez la menor le contó a su mamá lo que pasó, ante lo cual la mujer le respondió: “Acaso no te dio plata para la comida”, dando a entender que estaba al tanto y avalaba el abuso.
En este contexto de complicidad, los abusos continuaron hasta el presente, le contó la menor a su hermanastra.
“Hace diez días la denunciante confrontó a la madre y le reclamó por qué permitía lo que pasaba, pero la respuesta la dejó muda: la madre terminó confesando que no tenía plata ni un lugar donde ir a vivir, que por eso miraba para otro lado”, detalló una fuente.
La denunciante tomó el recaudo de grabar la conversación, lo que resulta una prueba clave.
Ya el último domingo, la menor estaba en la casa de su hermanastra y recibió una llamada de su papá, quien la amenazó y la obligó a volver a su domicilio. Luego, la jovencita le manifestó a su mamá que se quedará con su hermanastra, quien radicó la denuncia.
