En el marco de la Semana de la Sordera, especialistas destacan la importancia de la detección temprana de la pérdida auditiva para favorecer el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje y la comunicación desde los primeros años de vida. Además, recuerdan que los controles periódicos permiten identificar alteraciones que pueden aparecer incluso después del nacimiento.
“La Semana de la Sordera busca concientizar sobre la importancia de la salud auditiva. La idea es la detección temprana de la pérdida auditiva y el acceso lo más oportuno posible al diagnóstico y al tratamiento. Escuchar a tiempo permite desarrollar el lenguaje, aprender, comunicarse e integrarse plenamente a la vida escolar, social y familiar. La detección precoz cambia el pronóstico y mejora significativamente la calidad de vida de los niños”, sostuvo la licenciada en Fonoaudiología Marianela Pajón (MP 0050), jefa del Servicio de Fonoaudiología del Hospital de Pediatría Dr. Fernando Barreyro.
Durante los primeros años de vida se produce el mayor desarrollo y la mayor plasticidad cerebral y del lenguaje. La falta de estímulos auditivos adecuados en esa etapa puede afectar el habla, la comunicación, el aprendizaje y las habilidades sociales. Por ello, cuanto antes se identifique la hipoacusia y se inicien las intervenciones médicas y fonoaudiológicas correspondientes, mejores serán los resultados.
