Desde Misiones se realizó un duro cuestionamiento al presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, quien afirmó que había que “aceptar daños colaterales para transformarnos en un país normal”.
El ingeniero Gerardo Grippo como presidente del Movimiento Industrial Misionero (MIM) rechazó de manera categórico esas declaraciones. Recordó que Grinman sostuvo que las transformaciones económicas implican “sacrificios” y que debemos aceptar “daños colaterales” en el camino hacia un país normal.
Desde el MIM indicaron “reconocemos que la Argentina necesita, de manera impostergable, equilibrio macroeconómico, estabilidad monetaria, reglas previsibles e instituciones sólidas. Pero entendemos que esos objetivos no pueden alcanzarse de manera sostenible mediante la contracción permanente de la economía real. La estabilidad que perdura no debería ser consecuencia de una economía que deja de producir, de empresas que cierran o de familias que resignan consumo. Debe ser consecuencia del crecimiento”, sostuvo Grippo.
