La vacunación contra el dengue avanza de manera paulatina en Misiones y, aunque la provincia sostiene la disponibilidad de dosis, uno de los principales desafíos continúa siendo lograr que quienes reciben la primera aplicación regresen tres meses después para completar el esquema recomendado. Desde que comenzó la estrategia, en enero de 2024, se aplicaron alrededor de 30.000 dosis entre primeras y segundas aplicaciones, pero la tasa de deserción para la segunda dosis ronda el 50%. En el primer semestre de 2026 fueron unas 8.000 dosis aplicadas.
Roberto Lima, jefe de Inmunizaciones del Ministerio de Salud Pública de Misiones, explicó en diálogo con El Territorio que la estrategia se desarrolla como una herramienta complementaria a las acciones de prevención y no forma parte del Calendario Nacional de Vacunación de carácter obligatorio. La provincia comenzó a aplicar la vacuna Qdenga, desarrollada por el laboratorio japonés Takeda, a personas de entre 20 y 59 años en enero de 2024 y en septiembre de ese mismo año amplió la población objetivo para incorporar también a adolescentes de 15 a 19 años.
El funcionario indicó que la bajada adherencia está vinculada también con los efectos esperados que pueden aparecer luego de la vacunación, entre ellos fiebre, dolor articular o molestias en la zona de aplicación. Algunas personas, al experimentar estos síntomas, deciden no continuar con el esquema.
