Alas Rosas realizará su segunda caminata para concientizar sobre el cáncer de mama

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Atravesar un diagnóstico de cáncer implica afrontar estudios, tratamientos y cambios en la vida cotidiana, pero también momentos en los que la contención puede resultar fundamental. Desde hace un año, un grupo de mujeres de Bernardo de Irigoyen transformó experiencias propias y familiares con la enfermedad en una red para acompañar a quienes atraviesan ese proceso. 

Bajo el nombre Alas Rosas, realizan visitas, colaboran en la búsqueda de turnos y medicamentos y acercan distintas ayudas a pacientes que las necesitan. En octubre, esa tarea también se traslada a las calles con actividades destinadas a poner el foco en la detección temprana y acercar información a la comunidad.

“Esta es la segunda caminata que hacemos en Bernardo de Irigoyen, en el Lago Internacional. Se va a realizar el 17 de octubre, un día antes del Día de la Madre. Ahí estaremos llevando un mensaje de solidaridad, de prevención y de amor”, contó Sonia Sosa, integrante de Alas Rosas.

El trayecto será nuevamente corto para que puedan realizarlo también los pacientes oncológicos que quieran participar. La decisión surgió de la experiencia del año pasado, cuando hicieron un recorrido hasta el anfiteatro, punto en el que se incorporaron más personas a la actividad.

“El año pasado, en nuestra primera caminata, teníamos una persona muy especial, que era la doctora Graciela Ferreira, que siempre está en nuestros corazones. Ella nos dejó, voló, se fue, pero sigue estando presente para nosotras”, recordó Sosa.

En cuanto al objetivo de la propuesta, explicó que Octubre Rosa representa una oportunidad para insistir en la prevención del cáncer de mama y principalmente en la realización de los chequeos anuales. También remarcó que desde Bernardo de Irigoyen buscan sumarse a una campaña de concientización que se desarrolla en distintos lugares del mundo.

“Yo personalmente al cáncer le elegiría el negro, porque es dolor, es algo tenebroso, es real, es una enfermedad crónica. Le ponemos el rosa por todas esas luchas y por la historia del moño rosado que se creó en otro lugar del mundo y llegó hasta nosotros”.

Ese mensaje parte también de las propias experiencias de quienes conformaron Alas Rosas hace aproximadamente un año. Sosa indicó que varias integrantes atravesaron un cáncer, mientras que otras vivieron la enfermedad de cerca a partir del diagnóstico de algún familiar.

“Somos mujeres reales con historias reales. Katy tuvo cáncer, Susi tuvo cáncer, Bety tuvo cáncer, yo tuve cáncer y estoy en tratamiento nuevamente. La enfermedad nos tocó de cerca, la vivimos, fue real y estamos vivas”.

Esa experiencia compartida fue también la que acercó a Katty Echenique a la convocatoria impulsada inicialmente por Sosa junto a la doctora Graciela Ferreira. Echenique atravesó hace 17 años un cáncer de colon y, tras superar la enfermedad, decidió sumarse al trabajo destinado a otras mujeres que actualmente se encuentran en tratamiento.

“Queremos darles nuestro aliento, nuestra compañía, informarlas y apoyarlas en todo esto. El cáncer de mama, diagnosticado a tiempo, tiene un 95% de posibilidades de cura”, afirmó Echenique.

Acciones 

Entre las acciones que realizan, mencionó la búsqueda de turnos y estudios que permitan avanzar rápidamente hacia un diagnóstico. La colaboración continúa posteriormente para facilitar el acceso al tratamiento que cada paciente necesite, ya sea quimioterapia, radioterapia o una cirugía.

“Siempre estamos en contacto con las mujeres que nos van informando que están pasando por esta enfermedad y las visitamos. En verdad, vamos a abrazarlas, porque el amor, como dijo Sonia, lo cura todo”.

El grupo está compuesto actualmente por diez integrantes y para las distintas propuestas cuenta además con la colaboración de otras mujeres. Echenique destacó que las actividades que llevan adelante reciben también el acompañamiento de la comunidad de Bernardo de Irigoyen.

Por su parte, Susana Sosa contó que la ayuda no se limita a las mujeres, sino que alcanza también a niños y hombres que padecen cáncer. A través de los aportes que reciben de la comunidad, reúnen mercaderías y ropa que luego destinan a quienes atraviesan mayores necesidades.

“Creemos que es una forma muy positiva de concientizar, de hacer prevención con charlas y con lo que uno va conociendo también al acompañar. Uno aprende y va enseñando, es un conjunto de todo un poco”.

Para facilitar la presencia de pacientes que se encuentran más débiles y no pueden caminar grandes distancias, el circuito partirá desde la esquina de la costanera, donde está el restaurante, y llegará hasta el anfiteatro. La propuesta contempla un trayecto tranquilo y cómodo que permita compartir la actividad entre todos.

“Para nosotras es un privilegio que las compañeras estén. Tratamos de pasar todas juntas y hacer un abrazo simbólico entre todas, que es la finalidad”, añadió.

Dentro de las acciones de octubre, Sonia Sosa resaltó los servicios disponibles en el hospital público de Bernardo de Irigoyen, donde actualmente funciona el mamógrafo, se realizan PAP y también cuentan con laboratorio. Consideró que estos recursos permiten a las mujeres acceder localmente a los primeros estudios.

“El 16 de octubre, a partir de las 9.30, hay una charla de concientización con profesionales que vienen de Oberá. Le pedimos a la mujer de Bernardo de Irigoyen que vaya a aprender, que no se deje estar, porque el cáncer de mama es curable siempre y cuando se llegue a tiempo”, enfatizó.

Como parte de la campaña, Gabriela Abramoff y Susana Sosa confeccionan además los lazos rosas que serán distribuidos en distintos puntos de Bernardo de Irigoyen. El grupo prevé intensificar las actividades durante los próximos días, luego de que las condiciones meteorológicas dificultaran algunas de las propuestas previstas.

“Esperamos que nos acompañen el 17 a las 3 de la tarde, en la esquina donde está el restaurante. Esperamos que sean muchos los que asistan”.

La iniciativa también incluye una campaña de donación de cabello para elaborar pelucas destinadas a pacientes oncológicos. Bety contó que recientemente recibieron una importante cantidad de mechones y estiman que algunas de las pelucas podrían estar terminadas para ser entregadas el 16 a quienes las necesiten.

“Yo también tuve esa enfermedad que no se le desea a nadie. Este es el primer año que participo, porque el año pasado estaba en Posadas haciendo tratamiento. Quiero invitar a todas, a las que tuvieron, a las que tienen y a las que no tienen también, para que aprendan y sepan cuidarse”, expresó Bety.

La convocatoria trascenderá finalmente a Bernardo de Irigoyen, ya que se espera la llegada de participantes provenientes de Oberá, Puerto Esperanza y Eldorado. También está prevista la presencia de representantes de la Policía de Misiones vinculados al área de oncología, que se sumarán a la jornada junto con la comunidad local.

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