Antonio Da Silva tiene 80 años y hace poco, más precisamente en diciembre de 2025, terminó la escuela primaria. La decisión la tomó a los 78, cuando entendió que todavía estaba a tiempo de completar una etapa que había quedado inconclusa desde la infancia.
Había dejado la escuela a los 11 años. Cursó hasta segundo grado y, como muchos chicos de su época, tuvo que salir a trabajar para ayudar a su familia. “Mi padre era muy pobre y tenía que trabajar”, recordó. Desde entonces, su vida estuvo marcada por el trabajo y el esfuerzo por ganarse el pan.
Primero en el campo, en tareas rurales, y más adelante en distintos oficios. Fue camionero durante años, llegó a tener varios vehículos y trabajó en obras importantes. También tuvo aserradero, olería y actividades vinculadas a la producción. “Siempre trabajé”, dijo orgulloso al enumerar sus profesiones.
