Subsidios de energía, turnos médicos del IPS, falsas compras, dólares que supuestamente perderán valor, cuentas de WhatsApp robadas y familiares que necesitan dinero con urgencia. Los engaños cambian, pero tienen algo en común, que es aprovechar necesidades y preocupaciones reales para generar confianza y obligar a decidir rápido.
Según explicaron desde Cibercrimen, los delincuentes adaptan sus maniobras a las temáticas que generan interés o preocupación en cada momento. Así, una campaña de vacunación, un beneficio para jubilados, un descuento comercial o la temporada de alquileres pueden convertirse en el nuevo argumento para intentar engañar.
