El frente de la casa de José Luis Escalante (62), en el barrio El Palomar de Concepción de la Sierra, se convirtió en un santuario a cielo abierto para recordar a su hijo, Lucas José Escalante (30), hallado muerto en la comisaría local en la madrugada del 13 de noviembre de 2024.
Desde el minuto cero, el progenitor sospechó del accionar policial y radicó denuncias. Incluso, aportó fotos del cadáver con marcas.
