Uno de los desafíos que atraviesan las personas con cáncer aparece por fuera de los consultorios: sostenerse económicamente cuando la enfermedad o los efectos de las terapias dificultan continuar con el trabajo habitual. Esa realidad también estuvo presente en Vida y Expresión, la feria realizada el viernes en La Cascada, en el marco del octavo aniversario del Instituto Misionero del Cáncer. (IMC) Allí, Patricia Ribas presentó Entrelazados Floral, el proyecto con el que buscó una nueva manera de generar ingresos.
“Después del diagnóstico tuve que dejar de trabajar porque trabajaba como empleada doméstica y me canso mucho por las quimios. Tenía una máquina que me había comprado y me reinventé con todo esto. También vendo plantas en casa, a veces hago pan casero y así voy”, relató.
