La vida de Marcos Altamirano siempre estuvo marcada por el ritmo, la actividad física y el contacto con sus alumnos. Como profesor de bachata, zumba y entrenamiento, el movimiento era su sustento y su vocación. Sin embargo, en 2022, un violento accidente de tránsito interrumpió de golpe esa rutina y lo dejó al borde de la muerte.
Internado durante casi un mes en el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, Marcos atravesó una dura batalla médica. El saldo del choque fue severo: fracturas en ambos brazos, lesiones en los dedos y una pierna derecha gravemente comprometida. A pesar de los esfuerzos del equipo médico por salvar la extremidad para preservar su carrera en la danza, la falta de irrigación sanguínea volvió inevitable la amputación.
