El pollo se convirtió en la proteína animal más consumida por los argentinos, desplazando a la carne vacuna, un cambio que refleja la modificación de los hábitos de consumo en un contexto económico que condiciona las decisiones de muchas familias.
Ante este escenario, la nutricionista Florencia Córdoba señaló que, más allá del tipo de carne que se elija, lo importante es sostener una alimentación equilibrada y variada, sin caer en excesos ni pensar que un solo alimento puede cubrir todas las necesidades nutricionales.
“El pollo y la carne vacuna tienen un aporte de proteínas muy similar. No hay una diferencia sustancial en ese aspecto, pero cada alimento aporta nutrientes distintos y por eso es importante variar la alimentación siempre que sea posible”, explicó.
