En los próximos días, una vez que el intendente Claudio Filippa promulgue la ordenanza aprobada en la última sesión ordinaria, entrará en vigencia el nuevo cuadro tarifario en la ciudad de las Cataratas. El incremento no solo alcanza a los lugareños, sino que también afecta a los turistas, ya que impacta en los ramales Aeropuerto y Cataratas. El aumento fue respaldado por los concejales oficialistas, mientras que los tres integrantes del bloque de La Libertad Avanza (LLA) votaron en contra.
En una sesión marcada por reproches y quejas referentes a la infraestructura y la falta de controles de obras, el cuerpo deliberativo trató el proyecto de ordenanza elevado por la empresa prestataria del servicio, la cual solicitaba la readecuación de la tarifa a fines de mantener la operatividad en la zona urbana. El pedido se fundamentaba, principalmente, en la disparidad de los subsidios otorgados por el Gobierno Nacional a los diferentes municipios.
Desde el bloque oficialista, la edil Graciela Sosa —como miembro informante de la comisión que emitió el despacho— justificó el pedido de la empresa enumerando los gastos de mantenimiento que esta debe afrontar, lo que fue criticado por la oposición por dejar de lado las necesidades y limitaciones de los usuarios que utilizan el servicio diariamente.
