El silencio que este miércoles dominaba la sala del Tribunal Penal Uno de Oberá se quebró por completo cuando Rocío Maribel Dos Santos comenzó a declarar. Sentada frente a los jueces Horacio Paniagua, Ezequiel Milicich y Jorge Villalba -subrogante-, la joven reconstruyó entre lágrimas la madrugada en que vio morir a Nazareno Adrián Faeir (25), su pareja y padre de su hija. Con la voz quebrada, relató cómo en cuestión de segundos la violencia irrumpió en una casa donde hasta entonces solo existían proyectos, trabajo y el esfuerzo cotidiano de una pareja joven que criaba a una beba de apenas cuatro meses.
Rocío fue la testigo presencial más importante de la primera audiencia del juicio oral contra Levi Necke Da Silva, alias «Brasilerito», único imputado por el crimen ocurrido el 16 de marzo de 2024 en Fracrán. Su relato, atravesado por el dolor y la angustia, permitió reconstruir los minutos previos al ataque y el horror vivido dentro de la casa aquella madrugada.
