La compleja situación económica atraviesa a todos los sectores, principalmente los vinculados con el agro y la producción tras la brusca caída de economías regionales como. En este caso, tras la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) el precio del kilo de hoja verde se desmoronó y en ciudades que dependen altamente de la producción de yerba, las familias trabajadoras en el sector se ven muy perjudicadas económicamente. En ese contexto, en medio de la crisis yerbatera existen quienes ven la oportunidad de reinventarse para salir adelante. Un vecino de San Pedro fabricó carritos para trasladar los raídos de hoja verde, con muy buena aceptación ya que son cientos las familias que deciden cosechar la yerba sin tercerizar el servicio.
La labor de la cosecha de hoja verde es un trabajo sacrificado, que requiere enorme esfuerzo físico y demanda mano de obra. Es así que Antonio Cunha, pequeño productor de la Araucaria, contó que no le resultaba posible hacerle frente al costo de pagar por el servicio de cosecha y transporte en medio de la crisis económica y con costos muy por debajo de la rentabilidad que se espera para el sector, “son las propias familias que encaran el trabajo para quedarse con unos pocos pesos”.
Fue en medio de este panorama que fabricó para su uso un carro manual para cargar los raídos; herramienta que le resultó muy útil. Seguidamente, Cunha detalló que al notar el interés de colegas y productores decidió poner su producto a la venta, lo que fue el puntapié inicial de su actual emprendimiento: «Yo era tarefero, hice un carrito para mí, cuando llevé al yerbal el colono me pidió y así comenzaron a pedirme, varios colonos ya lo tienen”.
