A medida que se acerca el Mundial 2026, uno de los eventos que históricamente impulsa la renovación de televisores en los hogares, el panorama comercial en Argentina muestra un comportamiento inusual. Lejos del repunte esperado, el sector de electrodomésticos atraviesa una fuerte retracción en las ventas, condicionada por la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para acceder al crédito.
Carlos Dorazi, referente del rubro, describió un contexto sin precedentes en comparación con ediciones anteriores del torneo. “El contexto de este año no tiene parangón. Ni en los últimos tres o cuatro mundiales se ha dado la tristeza económica y la escasez de dinero que hay”, afirmó, y remarcó que el impacto comercial del evento será “muy pero muy chato”.
El dato más llamativo es que, a contramano de lo que suele ocurrir, los precios de los televisores bajaron respecto al año pasado. Sin embargo, esto no se traduce en mayores ventas. “Hoy tenés televisores con la misma prestación más baratos que en 2025 y así todo no se vende”, explicó Dorazi, quien subrayó que el problema central no es el valor de los productos sino la falta de financiamiento.
