Desde el viernes pasado hasta este miércoles, la fuerza de seguridad intervino en diez oportunidades en su zona de influencia. Las amenazas, que consistieron principalmente en escritos en los sanitarios, afectaron en Montecarlo a la Escuela Normal Superior N° 2, el BOP N° 94 y, recientemente, al BOP N° 43 de la Colonia Guaraypo. En este último caso, el personal policial se acercó al establecimiento esta mañana tras la denuncia en el destacamento local para realizar el protocolo correspondiente y llevar tranquilidad a las familias.
A pesar del despliegue preventivo, las autoridades confirmaron que hasta el momento no dieron con los responsables de las pintadas. No obstante, la policía decidió mantener guardias de prevención permanentes en todas las instituciones educativas de la región durante los horarios de clase para asegurar el normal desarrollo de las actividades.
Restricciones al uso de tecnología y medidas internas
Una de las respuestas más firmes ante esta ola de amenazas surgió desde la conducción de las escuelas urbanas. En la Escuela Normal N° 2 rige desde el año pasado la prohibición de llevar teléfonos celulares, medida que el BOP N° 94 decidió replicar a partir de esta semana. La disposición inició que aquellos alumnos que asisten con dispositivos deben depositarlos en una caja identificada al ingresar y retirarlos recién al finalizar la jornada.
Los directivos explicaron que esta medida busca reducir la ansiedad y el flujo de información no verificada que suele alimentar el pánico en situaciones de riesgo. En las instituciones de El Alcázar, en cambio, no se registraron este tipo de incidentes en los baños, aunque la alerta se mantiene vigente para todo el departamento debido a la cercanía entre las localidades afectadas.
La respuesta de la comunidad educativa
En la Colonia Guaraypo, el director del BOP N° 43 destacó la importancia de haber accionado con celeridad ante el hallazgo de los mensajes. El protocolo incluyó la inspección de las instalaciones y reuniones con los padres para explicar el alcance de las medidas de seguridad adoptadas. La comunidad educativa manifestó su preocupación, pero valoró la presencia policial constante en los accesos a los edificios.
Mientras continúa la investigación para identificar el origen de los escritos, todas las escuelas del departamento de Montecarlo permanecen bajo un esquema de vigilancia reforzada. Los docentes y autoridades pidieron a las familias conversar con los jóvenes sobre la gravedad de estos bromas o amenazas, que además de causar temor, movilizan recursos públicos esenciales de manera innecesaria.
