En una propuesta que combina formación técnica y prácticas concretas, el IEA N° 10 sostiene un modelo educativo centrado en el aprendizaje en contexto real. Con una matrícula de 180 alumnos, la institución organiza su enseñanza a través de talleres donde se trabaja con producción animal y vegetal, junto con la elaboración de alimentos destinados al consumo diario de los estudiantes.
“Nosotros estamos desde el año 2013. Iniciamos y seguimos todavía en el Paseo Cultural. Antiguamente, en estos talleres teníamos un terreno prestado, donde construimos todo lo que serían los espacios productivos. Después, en el año 2023, logramos la donación de 3 hectáreas de tierra, que anteriormente era un espacio verde. Nuestro sueño es que allí en esas hectáreas esté nuestro edificio escolar propio», sostuvo Iris Bratz, rectora del IEA N° 10 de 25 de Mayo.

A partir de ese proceso, las tres hectáreas ya cuentan con título a nombre del Consejo General de Educación (CGE) y quedaron bajo responsabilidad de la institución, un espacio que desde 2023 se desarrolla con esfuerzo propio y el acompañamiento de la comunidad educativa, junto al apoyo de autoridades municipales y provinciales.
En ese mismo predio funcionan los talleres didácticos y productivos, mientras que las aulas continúan en el Paseo Cultural. Esta organización responde a la modalidad de escuela técnica, con seis años de formación y una propuesta basada en el aprendizaje a través de la práctica, donde desde primero a sexto año los estudiantes cuentan con asignaturas y talleres propios de la orientación en producción agropecuaria.

“Los alumnos son de zonas aledañas, desde Alba Posse, Santa Rita, San Francisco y kilómetro 12. La mayor cantidad es de la zona urbana, pero también hay de la 320, la 43, 550 y 551. Tenemos una matrícula de 180 alumnos que crece permanentemente. Por la pequeña proporción del espacio tuvimos que poner cupo para primer año y hay muchos chicos en lista de espera. Es la única forma porque no hay lugar para todos. En cuanto a los talleres, se desarrolla todo lo básico que un técnico debe saber en la parte agropecuaria”, señaló la rectora.
Por otra parte, la institución mantiene vínculos permanentes con distintas entidades, entre ellas la municipalidad, el Inim, el Inta, la Fundación Vamos a Andar y cooperativas de la zona, donde los estudiantes realizan visitas y prácticas profesionales durante el sexto año. El principal objetivo es contar con un edificio escolar propio, ya que el crecimiento de la matrícula y la falta de espacio obligaron a establecer cupos de ingreso
