El Boletín Epidemiológico Nacional alertó sobre un aumento de casos de chikungunya en el noroeste argentino, especialmente en Salta, mientras que en Misiones no se han reportado casos confirmados hasta la fecha. En tanto, según el último boletín, la provincia tiene 44 casos febriles sospechosos notificados y descartados.
Misiones mantiene una vigilancia activa ante el avance de arbovirus como dengue, chikungunya y zika, debido a su integración fronteriza y la movilidad estacional. Así lo explicó Javier Ramírez, director de Epidemiología del Ministerio de Salud de la provincia y además destacó la importancia de mantener la vigilancia y la sensibilización sobre las enfermedades transmitidas por mosquitos, así como la necesidad de descartar primero el dengue antes de investigar otras arbovirosis.
«Nuestra provincia tiene una alta adición a abordar el síndrome febril, descartando primeramente dengue y haciendo una muestra aleatoria en determinados casos específicos para mantener el status», detalló Ramírez en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. Esta táctica permite estudiar a pacientes del sistema público para otros arbovirus transmitidos por Aedes aegypti y Aedes albopictus, como zika, fiebre del Nilo Occidental y fiebre de Oropouche.
El funcionario subrayó la necesidad de estar atentos por «nuestra hermandad con países vecinos», que genera un «riesgo permanente y alto». La movilidad veraniega, con viajes e intercambios culturales hacia naciones con políticas sanitarias menos estrictas, agrava la situación en las provincias norteñas.
Ramírez describió las manifestaciones clínicas: «En inicio suele tener fiebre, por donde ingresa al conjunto de síndrome febril, pero a diferencia de las otras –le llaman ‘rompehuesos’ al dengue–. También da dolores articulares, musculares y esqueléticos, que se centran en articulaciones como rodilla, hombro, columna, y suele ser migratoria en grandes articulaciones».
La fase aguda dura de 5 a 10 días, pasando a una postaguda de 2 a 4 semanas, pudiendo derivar en cronicidad más allá de 4-6 meses. «Empeora la calidad de vida del paciente afectado, no en todos pero sí en algunos. Es más grave en menores de un año y mayores de 65, en los extremos de la vida», advirtió. El tratamiento incluye asistencia kinesiológica para la rehabilitación articular, «que no son fáciles de llevar».
«Además de la movilidad propia del verano, donde nuestra gente tiende a viajar, el riesgo es un poquito mayor por el intercambio con el vecino país que tiene este problemita», alertó. Esto impacta especialmente en Misiones, por su cercanía con Paraguay y Brasil, y exige cuidado con movimientos externos e internos.
