Con el ingreso de cerca de 900 cabezas de ganado, provenientes de distintos puntos de la provincia, inició el viernes la 26° Fiesta del Ternero Misionero, organizada por la Asociación Ganadera del Alto Paraná en su predio ferial, ubicado sobre la Ruta Nacional N° 12 en Montecarlo. También hay más de 30 stands comerciales y gastronómicos.
Hoy hubo un importante acompañamiento de público y se espera una mayor afluencia mañana domingo para el tradicional asado de ternera a la estaca y el remate de animales en pie.
En este sentido, el secretario de la AGAP, Camilo Sosa, dijo: “La verdad que ingresó muy buena calidad de hacienda. La calidad de los animales siempre importa en el remate y hay que tener en cuenta que nuestra plaza marca el precio de referencia de esta zona. Entonces, para todos los que somos productores y estamos en la actividad, sabemos que los remates en esta asociación son muy importantes y dan una pauta de los negocios que se van a dar a futuro”.
Por otra parte, detalló: “En esta fiesta en particular hay predominancia del ternero, algunas vaquillas de reproducción y novillos para faena. Hay de todo, depende de lo que el productor aporta a la fiesta y de lo que tiene condiciones de comercialización. El negocio ganadero hoy está en un momento muy importante, con valores que hace muchísimos años no se veían. Los remates tienen un factor de puja entre oferta y demanda que le da mucha transparencia a ese proceso de comercialización y, al juntarse muchos oferentes con muchos productores, se da un precio de equilibrio que después se traslada a los negocios privados. Estos remates sirven para fijar precios de referencia y, generalmente, los animales que llegan son de calidad superior”.
El productor también se refirió al tema de los precios, un aspecto clave para el sector: “La ganadería viene con una remontada en precios respecto a otras actividades, sobre todo en la provincia; es una actividad que está bien. Siempre hablamos de que tenemos precios superiores al promedio histórico, pero también los costos han subido por encima de ese promedio, lo que también se va a trasladar a las góndolas. Hoy el costo de producir es muy alto, especialmente el logístico, por lo que cualquier aumento en el combustible impacta directamente. Además, todos los insumos que utilizamos tienen aumentos constantes. Esa mejora en el precio, si bien es una buena situación para la ganadería, no se traduce completamente en un beneficio para los productores. En la góndola siempre se ve un precio más alto, que no llega al bolsillo del productor”.
Respecto a los precios en las carnicerías, que vienen en constante aumento, Sosa explicó: “Participo de esta asociación hace muchos años y hemos discutido muchas veces cómo se forma ese precio y, sinceramente, no hemos llegado a una conclusión. Si bien conocemos los factores que influyen -desde el carnicero hasta el frigorífico y toda la cadena-, por ejemplo, hoy se le paga alrededor de 5 mil pesos el kilo de ternero al productor, y eso se traduce en más de 20 mil pesos el kilo de asado. No lo podemos explicar con precisión. Es lo que la gente suele plantear: cómo puede ser que el productor reciba un valor y en la góndola aumente tanto, y la realidad es que hay muchos factores que intervienen”.
