Con el inicio del ciclo escolar, la organización de la vianda vuelve a ocupar un lugar central en la rutina diaria de estudiantes y familias. Elegir qué llevar no solo implica practicidad, sino también asegurar un aporte adecuado de energía para sostener la jornada. En este contexto, la nutricionista Carina González remarcó que una merienda equilibrada, basada en alimentos simples como frutas, cereales y proteínas, contribuye a mejorar la concentración, evitar el cansancio y reducir el consumo de productos ultraprocesados.
“Una merienda equilibrada para la vianda escolar debería ser práctica, fácil de transportar y combinar alimentos que den energía y saciedad, como frutas, cereales como pan o avena, y alguna proteína como queso o huevo. Es importante porque ayuda a que los chicos mantengan la concentración en clase, evita el cansancio y reduce el consumo de alimentos poco saludables”, comentó.
A su vez, la profesional recomendó incorporar opciones simples y accesibles que puedan prepararse en casa y trasladarse sin dificultad. Entre ellas, frutas enteras como banana, mandarina o manzana. También sándwiches de pan integral con queso, huevo o pollo. Además, galletitas o pan casero y un mix de frutos secos. Son alternativas económicas, fáciles de elaborar y resistentes para la vianda escolar.
“Una vianda nutritiva sin recurrir a ingredientes costosos se puede armar con alimentos básicos que suelen estar en casa, como pan, frutas de estación, huevos y jugo de naranja exprimido de forma natural, bien cerrado en un vaso térmico. Por ejemplo, un sándwich, una fruta y agua. Lo importante es combinar alimentos simples para lograr una merienda completa sin gastar de más”, mencionó.
De igual forma, González sostuvo que las mejores combinaciones son aquellas que incluyen hidratos de carbono y proteínas, ya que permiten mantener la energía durante más tiempo. Entre las opciones indicó pan con queso, fruta con huevo, cereales sin azúcar con fruta, sándwich de queso y tomate y un puñado de frutos secos, combinaciones que ayudan a evitar el hambre rápida y favorecen la atención en clase.
“Las mismas opciones de vianda sirven tanto para chicos que van a la escuela como para estudiantes universitarios. En ambos casos, lo ideal es elegir alimentos simples, fáciles de transportar y que no requieran mucha preparación, como frutas, huevo, sándwiches o frutos secos”, afirmó.
Asimismo, la nutricionista agregó que en situaciones de poco tiempo se pueden incluir alternativas prácticas y rápidas sin descuidar la alimentación. Entre ellas, fruta con frutos secos, yogur bebible, un sándwich simple o un licuado en botella si se consume pronto, opciones que se preparan en minutos y mantienen un buen aporte nutricional.
“Hay meriendas que se pueden dejar listas con anticipación y guardar, como budines o bizcochuelos caseros, galletitas caseras, cereales sin azúcar con fruta, sándwiches listos en la heladera y huevo duro o revuelto con una rodaja de pan. Esto facilita mucho la organización diaria de la vianda”, puntualizó la especialista.
Por último, añadió que para completar la vianda sin sumar complejidad se puede acompañar con una bebida simple como agua y, si no está incluida, agregar una fruta, un huevo hervido, una porción de queso y una rodaja de pan, lo que permite lograr una opción completa sin necesidad de preparaciones complicadas.
