A 17 meses de ocurrido el hecho que se investiga, y que causó conmoción en la sociedad Posadeña por las circunstancias del hecho, recientemente se conoció que la Cámara de Apelaciones de Misiones declaró la nulidad de la resolución que archivó la investigación por la muerte de la pequeña Juanita Milargos Sirimarco Díaz (13).
Se trata de la estudiante Posadeña que murió el 12 de octubre de 2024 cuando volvía de un viaje de egresados a Córdoba junto a sus compañeros.
Según pudo saber este medio, la reciente novedad judicial del caso fue resuelta por la Sala I, y lleva la firma de los camaristas Pedro Benito Piriz y Marisa Ruth Dilaccio, quienes consideraron que la desestimación de la causa por parte del juez Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, presentaba una “fundamentación insuficiente”.
Cabe recordar que dicho expediente llegó a manos de la cámara luego del recurso presentado en su momento por el abogado Miguel Cassettai, quien interviene en el caso como querellante particular en representación de la madre de la pequeña.
En su requerimiento, Casettai sostuvo que en la resolución del magistrado hubo una “falta de valoración íntegra” de los testimonios recabados en la causa, entre ellos las del chofer del micro, de su guarda y de otra adolescente que viajaba con Juanita, lo cual derivó en una “insuficiente fundamentación”, agravio que los magistrados de la cámara consideraron pertinente y resolvieron en coincidencia.
Tras la reciente determinación, el expediente deberá volver a etapa de instrucción para que se abra un nuevo período de análisis de la prueba, señaló una fuente del caso.
Por otro lado, en su dictamen de mayo del año pasado, el juez Balor había dispuesto el archivo de la causa por “inexistencia de delito”, al entender ninguna de las acciones realizadas configuraba una conducta culposa o negligente que reprochar a los adultos responsables del viaje.
El caso
Juanita Sirimarco (13), la estudiante de séptimo grado del Instituto Cristiano República Argentina (Icra), sufrió un shock séptico consecuencia de un cuadro de influenza B al regresar de su viaje de egresado en Carlos Paz, Córdoba. Murió en octubre del 2024, tras estar internada varios días en el Hospital de Pediatría Fernando Barreyro.
