La comunidad educativa del Instituto San Lucas atraviesa días de fuerte malestar tras la notificación enviada a las familias el pasado 18 de febrero, en la que se informó que finalmente deberán abonar 11 cuotas durante 2026, incluida la correspondiente a febrero, luego de que el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM) no autorizara el aumento originalmente propuesto por la institución.
A comienzos de mes, el establecimiento había comunicado que las cuotas de marzo a diciembre tendrían un incremento del 60,16%, porcentaje que superaba el 45% anual permitido por la Resolución N° 504/25 del organismo provincial. Según explicó luego la propia institución, su intención inicial era “distribuir el monto anual en 10 cuotas mensuales (de marzo a diciembre), tal como informamos en la nota del 10/02”.
Sin embargo, en el último comunicado reconocieron que esa modificación “no fue autorizada por el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM), dado que el cambio en la cantidad de cuotas podía interpretarse como un incremento superior al 45% anual permitido”. Por ese motivo, indicaron, “tuvimos que mantener el sistema anterior de cobros con 11 cuotas mensuales”.
Reclamos por falta de previsibilidad
La decisión generó indignación entre los padres, quienes recordaron que en septiembre del año pasado habían sido informados de que a partir de 2026 no se cobraría la cuota de febrero, es decir, que se pasaría de 11 a 10 cuotas anuales, más la matrícula.
“Todos los años abonábamos 11 cuotas más la matrícula. En septiembre nos notificaron que desde 2026 no se cobraría febrero y ahora, el 18 de febrero, nos dicen que debemos pagarla porque no les autorizaron el aumento”, cuestionó Rosana, madre de alumnos del establecimiento.
La mujer fue más allá y puso en duda los cálculos realizados por la institución: “El SPEPM permite un incremento sobre la cuota, no sobre un monto anual que en este caso ni siquiera es real. Si suman las cuotas del año pasado y le agregan el 45%, el total no llega a 800 mil pesos. Nos notificaron una cosa, ahora reconocen que no les autorizaron y nos quieren cobrar una cuota más. Esto es indignante”.
En el mismo comunicado, el colegio sostuvo que algunas publicaciones periodísticas interpretaron erróneamente la situación, al considerar únicamente el valor de la cuota sin contemplar la modificación en la cantidad de pagos anuales.
Más allá de las explicaciones formales, los padres insisten en que el organismo provincial regula el porcentaje de incremento sobre las cuotas y no sobre un cálculo anual global. Por eso consideran inaceptable que el colegio haya intentado modificar la cantidad de cuotas como mecanismo para ajustar los valores.
“Este año ya no me queda otra opción que mantener a mis hijos en el colegio, porque pagué inscripción, uniformes y útiles. Pero el año que viene se van a otro establecimiento. Esto no solo es un manoseo, el colegio perdió credibilidad. Te dicen una cosa y a la semana otra. No sabemos cuánto vamos a pagar el próximo mes”, remató la madre.
