La colectividad laosiana celebró ayer la fiesta anual del templo budista en el barrio ubicado sobre ruta 12 frente a Itaembé Guazú en Posadas, donde se emplaza el centro espiritual, la gran escultura del Buda Sama Samphutachao de 14 metros de alto por 9 de ancho, y más allá, las casas de las familias y las tierras de cultivos.
El predio conocido como la colonia laosiana abrió sus puertas de par en par para recibir a las familias de la comunidad, religiosos y visitantes de distintas partes de la provincia y del país y compartir una feria con platos típicos de Laos, música y otras expresiones artísticas y espirituales.

Desde temprano en el espacio verde junto a la escultura del Buda hubo bailes tradicionales, mientras que en las cocinas se elaboraban las recetas que trajeron las personas llegadas a Misiones el 19 de febrero de 1980 en el marco del Programa de Refugio promovido por Naciones Unidas y buscando la paz en medio de las guerras en el sudeste asiático.
Arraigo y preservación
Desde la colectividad expresaron que las celebraciones continuarán hasta hoy.
“En febrero tenemos esta celebración muy importante del templo y también coincide con el aniversario de la llegada de las primeras familias de Laos a Posadas”, destacaron desde el Templo Budista Laos Rattanarangsyaram Keosawang.
Y añadieron: “Estamos felices porque compartimos con toda la sociedad y recibimos visitas de todo el país. Hoy nuestra comunidad está integrada a la sociedad, tenemos nuestros jóvenes y también cuidamos el respeto por nuestros mayores, nuestros padres y abuelos que transmiten nuestra cultura, religiosidad y costumbres”.
En tanto, los monjes budistas siempre resaltan que las celebraciones son ocasiones especiales para unir a su pueblo y también tender puentes de amistad
