Una persecución, un choque fatal y el reclamo de que se investigue como intento de femicidio

Somos Vos
4 Min Read

Un hombre está detenido por homicidio culposo tras un choque en Villaguay que dejó un fallecido, pero la adolescente que era perseguida sostiene que el hecho fue un ataque dirigido contra ella y pide que se investigue como intento de femicidio

Una persecución en plena vía pública, un choque múltiple y la muerte de un hombre de 74 años conforman el núcleo de un caso que ahora suma un reclamo judicial distinto: que se investigue también como un intento de femicidio. El episodio ocurrió en Villaguay, Entre Ríos, y tiene como principal acusado a Abiel Salazar.e

Todo comenzó cuando Morena, de 17 años, circulaba en moto junto a un amigo. Según su testimonio, al advertir que su ex pareja se acercaba en auto, le pidió al conductor que acelerara. La joven afirmó que temía por su seguridad.

De acuerdo a su relato, la persecución se extendió por varias cuadras, con maniobras riesgosas y aproximaciones peligrosas del vehículo hacia la moto. La secuencia terminó cuando el auto impactó y se produjo un choque que involucró a otro vehículo.

A raíz del siniestro, Morena y su acompañante cayeron sobre el asfalto y sufrieron diversas lesiones. Ella presentó traumatismos, contusiones y una amnesia temporal producto de un golpe en la cabeza, mientras que el conductor de la moto resultó con fracturas.

El desenlace más grave se produjo en un Renault 12 que fue alcanzado durante la colisión. En ese vehículo viajaban cinco personas y una de ellas, Garay Roque Elesio, de 74 años, falleció como consecuencia de las heridas.

Por este hecho, Salazar fue detenido e imputado por homicidio culposo, figura que contempla la muerte sin intención directa. Permanece con prisión preventiva mientras avanza la investigación.

Sin embargo, la joven y su familia sostienen que la conducta previa no fue un hecho aislado ni accidental, sino la culminación de un proceso de violencia. Por eso reclaman que se analice el caso también desde la perspectiva de género.

La madre de la adolescente relató que la relación comenzó cuando su hija era menor de edad y que desde el inicio expresó su oposición. Afirmó que realizó presentaciones ante organismos locales por situaciones que consideraba de riesgo.

Según su versión, con el tiempo se habrían registrado episodios de agresiones, amenazas y restricciones judiciales que, asegura, no lograron frenar el hostigamiento. También mencionó la existencia de medidas de protección previas.

La familia interpreta la persecución como un acto intencional dirigido a la joven, vinculado a antecedentes de control y violencia. Señalan que el temor persiste y que buscan que la Justicia contemple ese contexto al definir la calificación legal.

Especialistas suelen indicar que en casos de violencia de género, los hechos deben analizarse no solo de manera aislada sino dentro de una historia previa de vínculos y conductas. Ese enfoque es el que la querella pretende que se incorpore al expediente.

Mientras tanto, la causa continúa en etapa investigativa. La discusión sobre la carátula judicial será central para determinar cómo se interpreta lo ocurrido aquella noche y qué responsabilidades penales podrían derivarse.

Share this Article